Impulsan diputados del PRI vivienda adecuada para las familias duranguenses
11 de Octubre.- Garantizar
que las familias duranguenses cuenten no solamente con un techo, sino con un
espacio seguro, accesible y con los servicios necesarios para vivir con
bienestar, es el objetivo de las dos iniciativas presentadas por el diputado
Noel Fernández Maturino, a nombre del Grupo Parlamentario del Partido
Revolucionario Institucional (PRI), para promover la Vivienda Adecuada.
“En
Durango, nadie debería conformarse con tener un techo. Toda persona merece una
vivienda adecuada y un lugar digno, seguro y propio al cual llamar hogar”,
resaltó al realizar la ampliación de motivos.
En
este sentido, explicó que las propuestas contemplan reformar el artículo 25 de
la Constitución Política del Estado y a la Ley de Vivienda del Estado, con la
finalidad de actualizar el marco jurídico estatal y fortalecer el
reconocimiento y la protección de este derecho social.
“Una
vivienda no es solamente una construcción. Es el lugar al que regresamos
después de una jornada de trabajo, donde una niña hace la tarea, donde cuidamos
a quien enferma y donde las familias resguardan su patrimonio, sus afectos y
buena parte de sus esperanzas. Por eso, hablar del derecho a la vivienda es
hablar de la vida cotidiana de las personas”, expresó el legislador al
fundamentar las iniciativas.
Fernández
Maturino explicó que la sustitución del concepto de “Vivienda Digna y Decorosa”
por el de “Vivienda Adecuada” no representa únicamente un cambio de palabras,
sino una actualización que permite establecer con mayor claridad las
condiciones necesarias para garantizar este derecho, atendiendo las necesidades
reales de las personas y sus familias.
Detalló
que una vivienda adecuada debe contar con seguridad en la tenencia,
disponibilidad de agua potable, drenaje, energía eléctrica y otros servicios
básicos, además de condiciones de habitabilidad, accesibilidad y una ubicación
cercana a escuelas, centros de salud, fuentes de empleo y transporte público.
“Una
casa puede estar terminada y, aun así, no ser adecuada. Puede tener paredes y
techo, pero carecer de agua; puede ser estructuralmente segura, pero
encontrarse tan lejos de los centros de trabajo que obligue a una familia a
invertir una parte importante de sus ingresos y de su tiempo en trasladarse.
Eso es precisamente lo que estas reformas pretenden reconocer”, destacó.
En
este sentido, subrayó que el derecho a la vivienda debe contemplar las
condiciones particulares de las personas adultas mayores, de quienes viven con
alguna discapacidad y de las familias que enfrentan dificultades económicas,
para que sus hogares respondan a sus necesidades de movilidad, seguridad y desarrollo.
No hay comentarios.