Impulsa Rocío Rebollo iniciativa para visibilizar
violencia entre mujeres
4 de Mayo.- A
nombre del Grupo Parlamentario del PRI, la diputada Rocío Rebollo Mendoza
presentó la iniciativa para incorporar el reconocimiento de la violencia
relacional ejercida entre mujeres y así ampliar la protección hacia este sector
de la sociedad, y fortalecer una visión integral para erradicar todo tipo de
agresiones.
“El
origen de la violencia no tiene género y reducirlo a uno solo limita su
comprensión. Legislar en esta materia no implica desvirtuar la lucha histórica
contra la violencia estructural, sino fortalecerla”, expresó al realizar la
ampliación de motivos de la Ley de las Mujeres para una Vida sin Violencia del
Estado.
Explicó
que la violencia contra las mujeres ha sido abordada tradicionalmente desde una
perspectiva que visibiliza, con justa razón, las agresiones derivadas de
estructuras históricas de desigualdad; sin embargo, señaló que existe otra
dimensión igualmente relevante que suele ser menos mencionada, la violencia que
se ejerce entre mujeres en el ámbito social, emocional y comunitario.
En
este sentido, detalló que la violencia relacional se manifiesta mediante
conductas que buscan dañar los vínculos sociales, la reputación o la
integración de una mujer en un grupo, a través de acciones como la exclusión,
la difusión de rumores, la descalificación, la manipulación de relaciones o el
aislamiento social.
Por
ello, explicó que la iniciativa busca ampliar los marcos normativos y de
políticas públicas para fomentar entornos basados en el respeto, la empatía y
la colaboración, impulsando acciones de prevención, sensibilización y atención
que permitan erradicar estas conductas desde edades tempranas y en distintos
ámbitos sociales, fortaleciendo así espacios más sanos y seguros para todas las
mujeres.
Indicó
que, aunque este tipo de violencia no siempre se expresa de forma física, sus
efectos pueden ser profundamente dañinos, pues afecta la autoestima, la salud
mental y el desarrollo integral de quien la padece, generando consecuencias
emocionales y psicológicas que en muchos casos pasan desapercibidas.
La
diputada señaló que estas conductas suelen presentarse en contextos donde
persisten estereotipos de género, dinámicas de competencia desleal o entornos
sociales que fomentan la rivalidad, en lugar de la solidaridad y la
colaboración entre mujeres.
En ese sentido, consideró necesario reconocer que la erradicación de la violencia
de género no solo implica atender las agresiones estructurales, sino también
aquellas prácticas cotidianas, sutiles pero persistentes, que contribuyen a
perpetuar ambientes hostiles y normalizados dentro de distintos espacios
sociales.
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